|
Yo naci en una familia cristiana, y aunque eso ayuda mucho, uno personalmente es el que tiene que dar el paso de aceptar al Señor en su corazón, pues bien, yo pensaba que con ir a la iglesia ya era suficiente...
Cuando yo tenia 7-8 años, me apunte a un pequeño colegio evangélico que había en un pueblo relativamente cercano al mío, éramos poquísimos, solo los niños de la iglesia de aquel pueblecito, los profesores también eran de allí, y el colegio, el local de la iglesia, yo empecé a ir con mi hermano y Sandra (mi mejor amiga) y su hermano, nos llevaba un hermano de nuestra iglesia que también empezó a dar clases allí...para mi ese curso fue muy especial, no lo olvidare nunca, era un ambiente muy agradable, todos nos llevábamos bien, y la principal diferencia de otro colegio era esa, el ambiente, pero porque el Espíritu Santo estaba allí. Antes de empezar el día orábamos y también había una clase bíblica a la semana.
Un día Esteban (el hijo del pastor y director del cole), que era de mi edad, me pregunto que desde cuando era creyente, yo le dije muy convencida: Desde siempre, pero el me decía que no podía ser desde siempre, y yo insistía: si, si, cuando yo naci, mis padres ya iban a la iglesia. Su padre estaba por allí y el me dijo que yo personalmente tenia que aceptarlo en mi corazón, si creía que el murió por mi, y pedirle perdón por mis pecados, y aquella misma noche con lo poco, pero suficiente, que me habían dicho el Señor entro en mi corazón.
Luego el Diablo puso dudas en mi corazón y me hizo estar insegura si realmente había hecho bien la oración, si realmente era salva...pero el Señor nos ayuda, y aunque me entregué mas veces, se que desde ese momento el Señor vive en mi.
|