|
Bueno, bueno, ¿por dónde empiezo? ¡ah,si!. Mi nombre es Priscila y nací allá por el año 1981. Nací en una familia cristiana y desde pequeñita siempre me han hablado acerca de Dios y de su hijo Jesús, el cual vino a este mundo para morir por nosotros y perdonarnos nuestros pecados. Con todo esto y mucho más comprendí que existía un Dios creador, perdonador y que siempre está con nosotros y que si queremos podemos tener una relación personal con El y conocerle cada día más. Pero a mí esto último no me convencía mucho porque suponía quitar parte de mi tiempo de diversión, de estar con mis amigos, de hacer picias...
Pasan los años, llegan las dificultades, los problemas, la vida se hace mas difícil y yo sola no podía con todo eso, así que comencé a pedir ayuda a Dios.Y poco a poco ya no sólo era un Dios creador, sino alguien más cercano a mi, alguien que me escuchaba que me ayudaba, que entendía lo que me pasaba...Esto me hizo acercarme más a Dios, leer la biblia...pero aun así me dejaba llevar por las cosas de este mundo y poco a poco me iba alejando más de Dios, y prefería seguir el otro camino que era más fácil, el que coge la mayoría ¿pero a dónde te lleva? , no se , pero yo me di cuenta que no andaba por buen camino, así que, decidí coger el otro, el camino de Dios, y hasta hoy ando por este camino. Es un camino difícil pero victorioso. Difícil porque ya no es hacer lo que hace la mayoría si no lo que Dios quiere que hagas y ello supone renunciar a las tentaciones que nos ofrece este mundo. Pero victorioso, porque nos lleva andar en la verdad, lleno de bendiciones, te lleva a vivir una vida eterna con Dios.
Pero para andar por este camino debes conocer a Dios, dedicar tiempo a El para que te guíe y no te equivoques, porque sino te perderás, créeme, yo estuve perdida. Por eso, un día acepte a Dios en mi vida, pero esta vez como un Dios personal, vivo y real y ya no sólo como el que creía cuando era pequeña, y ahora , cuando a veces parece que me desvió de su camino como Dios es quien reina en mi vida, me pone otra vez en su sitio, ya no ando perdida ¿por qué?, porque Dios anda conmigo. ¿Tu por qué camino andas?.
Y el mundo pasa, y su deseos
Pero el que hace la voluntad de
Dios permanece para siempre.
|